El movimiento de rotación del aire que se genera en una habitación debido a la acción de una fuente de calor radiador o convector se conoce como convección. En un ciclo que se repite continuamente, el aire se calienta y se eleva, para luego enfriarse y volver a bajar. Como resultado se produce una distribución del calor equilibrada por toda la habitación, ya que la corriente de aire caliente que se eleva contrarresta las corrientes de aire frío que entran, por ejemplo, por las ventanas.