El sistema de control es el corazón y el cerebro del sistema de calefacción, y suele resultar decisivo tanto para el nivel de confort como para el consumo de energía. En los sistemas de calefacción eléctrica, la temperatura se puede regular fácilmente y de manera más rápida y precisa que en cualquier otro sistema de calefacción.

El equilibrio térmico dentro de un edificio es una proceso dinámico en el que intervienen varios factores que se pueden dividir en tres grupos principales:
* Pérdidas de calor
* Aporte de calor
* Conservación de calor